0/ ¿Cómo escribir sobre arte contemporáneo?

Acerca de Gilda Williams:

Gilda Williams (Nueva York, 1963) es crítica, editora y profesora de arte contemporáneo en el Goldsmiths College de la Universidad de Londres. También ha enseñado en la Frieze Academy, en el Sotheby’s Institute of Art, en la Ruskin School of Art, en la Universidad de Oxford y en The Guardian’s Masterclasses, entre otros. Asimismo, Williams ha trabajado como editora en Phaidon Press desde 1994 hasta 2005 y, actualmente, colabora de forma habitual en publicaciones como Artforum, Art Monthly o The Guardian. Entre sus antologías editadas destacan The Gothic, publicada por MIT/Whitechapel Press en 2007, y ON&BY Warhol, lanzada por la misma editorial en 2016. 

 

How to Write About Contemporary Art:

How to Write About Contemporary Art es una guía para escribir sobre arte en la actualidad de una manera atractiva. Se trata de un ensayo lleno de consejos para una correcta escritura artística, abordando desde la redacción de trabajos académicos, los comunicados de prensa de las galerías de arte y los textos de exposiciones hasta las entradas para blogs y webs especializadas en arte contemporáneo.

 

A lo largo de esta sucesión de entradas encontrarás un resumen de cada uno de los capítulos que integran How to Write About Contemporary Art. Dado que esta publicación no se encuentra a día de hoy traducida al español, se ha tratado de dar el máximo respeto al trabajo de Williams en el proceso de transcripción. Este ensayo supone una lectura esencial para cualquier estudiante de arte o persona que se quiera introducir en este mundo. En definitiva, How to Write About Contemporary Art constituye un texto imprescindible para cualquiera que esté interesado en la escritura sobre arte.

Ficha técnica:

Gilda Williams

How to Write About Contemporary Art

Thames & Hudson, London, 2014

 

Comentario a la Introducción:

► No existe la única y mejormanera de escribir sobre arte

El texto de introducción de Gilda Williams comienza con la cita de uno de los críticos más importantes del siglo XIX, el inglés John Ruskin: Lo mejor que hace un alma humana en este mundo es ver algo y decir lo que vio de manera sencilla (1). De este modo, Williams hace una declaración inicial de la claridad con la que es necesaria abordar la escritura de arte contemporáneo. Porque, ¿cómo el arte y la crítica van a provocar un cambio social y cultural si no son tratados con naturalidad y humildad? ¿Cómo va a tener el arte una función social si no llega al público?

 

Williams afirma que, por instinto (2), sabemos que no existe una fórmula para ningún tipo de escritura. Al final cada uno crea su propio camino y forma de escribir en el proceso. Los escritores de arte, como los artistas, rompen convenciones, mantienen algunas que parecen sagradas y, al tiempo, renuevan, mejoran y crean las suyas propias (3). El instinto del que habla Williams es fruto de leer toneladas de buena literatura, crítica de arte, ensayo, filosofía…; es lo que hace ganar la riqueza del lenguaje, lograr ideas atractivas, fascinantes y reveladoras. 

 

Como continúa Williams, en el arte del siglo XXI se percibe una expansión y un aumento de la demanda de textos. Y esto está ocurriendo dentro y fuera de internet (blogs, webs, canales de YouTube, podcasts, e incluso aplicaciones como Instagram son utilizadas por museos, galerías y divulgadores para aumentar su difusión, mientras que el trabajo de editoriales dedicadas a la divulgación como Taschen o Phaidon se han hecho populares). Las ferias de arte y los museos cada vez cuentan con un mayor número de visitantes; escuelas de arte y universidades crean nuevos grados y másters; bienales de arte, galerías o servicios de arte relacionados con la adquisición de obra, como el diseño de interiores, colecciones, fundaciones, continúan ganando espacio; y el número de artistas se va haciendo mayor.

 

En este espacio del arte en expansión, se desarrollan múltiples roles: artista, curador, galerista, director de museo, bloguero, youtuber, editor, estudiante, publicista, coleccionista, espectador, educador, asesor, inversor, crítico, periodista, profesor. Un público cada vez mayor que absorbe el arte por medio de las pantallas solicita de una decodificación para sus obras, incluso para especialistas (4).

 

A medida que se incrementa el público, mayor es la necesidad de una escritura comunicativa. Aunque gran parte de los textos artísticos sean esclarecedores, una buena parte de los escritos sobre arte contemporáneo continúan siendo poco comprensibles (5). Williams cita como ejemplo de este problema el sitio web de información sobre arte contemporáneo Contemporary Art Daily. La labor de la escritura artística es dura y, como afirma la propia Williams, no es fácil traducir la experiencia visual al lenguaje escrito (6). 

 

En opinión de Williams, parte del problema de que el lenguaje artístico resulte indescifrable está en los textos de los grandes nombres que tratan de ocultar ideas poco desarrolladas detrás de una terminología experta o que tratan de promocionar un arte malo, aunque lo que ocurre más a menudo es que se trata de escritores que están comenzando. La escritura de arte es de los trabajos peor pagados de la industria del arte, por lo que en ocasiones resulta un trabajo asignado a los menos experimentados y reconocidos. La causa de la mala escritura no es que sea pretenciosa, como suele creerse, sino la falta de formación (7).

 

El trabajo de escribir sobre arte requiere un alto nivel de preparación, y los salarios de los mejores escritores de arte no se pueden comparar con el beneficio de artistas y galeristas de éxito. En general, la escritura artística apenas está bien remunerada. Los comunicados de prensa de las galerías, son escritos frecuentemente por los asistentes, que de manera excepcional pueden tener ayuda de un editor profesional o el texto de un comisario reconocido. Una expresión clara al escribir sobre arte hace que la visibilidad del buen arte sea todavía mejor (8) y para esto el arte también debe de serlo.

Resumen: 

Conclusiones de Gilda Williams sobre lo que ha de ser una buena escritura de arte:

 

1. Redacción clara y estructurada.

2. Texto imaginativo, vocabulario abundante e ideas originales fundamentadas en el conocimiento del arte.

3. Descripción de qué es el arte, explicar de manera entendible posibles significados y conexiones.

 

Errores de los escritores de arte poco experimentados según Gilda Williams:

 

1. Una escritura mal estructurada, pobre y que hace uso de lenguaje específico o profesional que no es explicado.

2. Vocabulario sin imaginación e ideas no desarrolladas, en consecuencia de una lógica fallida y un conocimiento desigual.

3. Suposiciones no fundamentadas en el estudio del arte.

4. Fallar o no lograr comunicar de manera creíble una propuesta de significado y relacionarlo con el resto mundo.

► International Art English

En la segunda parte de la introducción a Cómo escribir sobre arte contemporáneo, Gilda Williams comenta el controvertido ensayo titulado International Art English: On the Rise and the Spaceof the Art-World Press Release,  publicado en 2012 en el sitio web Triple Canopy y firmado por el artista David Levine y el estudiante de doctorado en sociología Alix Rule. Este ensayo es un intento de analizar de manera científica las peculiaridades de lo que denominaron IAE, International Art English, término que utilizaron para referirse  a los problemas habituales que encontraron en la escritura de la prensa especializada en arte contemporáneo. De este modo, recopilando comunicados de prensa de la revista web de arte e-flux descubrieron tics como improvisar sustantivos (visual se convierte en visualidad), perfeccionar la terminología de moda (transversal, involución, plataforma, etc.) y abusar del uso de prefijos como para-, proto- o hiper-.

 

La tolerancia por la escritura tonta, absurda y pretenciosa pareció llegar a su fin con la publicación del ensayo International Art English en Triple Canopy. Williams continúa con la cita de una reseña publicada en Artforum por el crítico e historiador Julian Stallabrass sobre un libro de comisariado editado por uno de los más respetados escritores de arte contemporáneo:

 

For instance, here is ONeill in his concluding section: Exhibitions are a coproductive, spatial medium, resulting from various forms of negotiation, relationality, adaptation, and collaboration between subjects and objects, across space and time.Rough translation: People make exhibitions together using objects. They exist in space and time. (9)

 

La re-escritura que ofrece Stallabrass en un lenguaje llano está ausente de “escritura de arte” o art-writing. Las quejas sobre el uso de un lenguaje artístico poco amable, unido al auge de másters en arte contemporáneo y comisariado sugiere que puede que sea el momento para realizar un examen profundo sobre la escritura de arte. La profesionalización del mundo del arte difícilmente podría dejar atrás a sus escritores y críticos (10).

 

La propuesta de Gilda Williams no es unirse al ensayo de Levine y Rule y su International Art English para reírse de las características comunes del dialecto del arte contemporáneo, con oraciones complejas y términos especializados. El objetivo de Williams es ofrecer consejos prácticos al callejón sin salida que supone el IAE. Una mala escritura se puede imitar fácilmente. Sin embargo escribir sobre arte de manera digna e inteligible, concisa,  agradable y creíble, exige reflexión, tiempo y esfuerzo (11).

 

La idea de Williams es celebrar la buena escritura en lugar de hablar sobre lo malo. Los buenos escritores aman el arte y disfrutan (emocional, intelectual y visualmente) de escribir sobre él (12). Los buenos escritores de arte pueden realzar la complejidad del arte, pero una escritura clara no debe confundirse con una simplificación excesiva. El objetivo del libro de Williams es ayudar a discernir la diferencia pero sin que por ello la escritura del arte se oriente hacia una divulgación a un nivel básico y simple. Para ello, Williams anima a familiarizarse con el arte contemporáneo introduciendo al iniciado y al recién llegado con ensayos y textos académicos breves (13).

 

El libro de Williams, como ella misma indica, tiene algo de paradójico: es una introducción que resulta esclarecedora sobre la escritura de arte contemporáneo, un trabajo muy especializado y complejo. Los mejores críticos que aparecen incluidos en el libro son capaces de plantear las mejores preguntas y de hacer las observaciones más precisas. Son el entusiasmo y la imaginación de los autores los que dan vida a los textos y a las obras de arte (14).

 

Williams cierra la segunda parte de esta introducción con una intuición: que el nuevo terreno para la escritura de arte sea el que se está trazando actualmente en los márgenes, como el arte relacionado con la ficción, acerca del propio arte y como se comporta y funciona el arte, o la filosofía en intersección con el arte y la literatura, invitándonos a explorar por nosotros mismos estos nuevos géneros de crítica-ficción. La extraña conclusión de Williams, resulta un poco desalentadora: gran parte de la escritura artística contemporánea probablemente no esté destinada a ser leída -mucho menos examinada- en absoluto, sino que cumple con propósitos rituales (15).

 

Si bien es cierto que la escritura especializada sobre arte contemporáneo parece tener un público pequeño, pensemos, como se comentaba al inicio, que cada día periódicos publican reseñas de exposiciones, que también son anunciadas en la televisión y  en páginas web, y que divulgadores aumentan la difusión del arte en las redes sociales. Este libro es una guía para escribir de manera atractiva y diferenciar la “buena” de la “mala” escritura. Como afirmaba el artista Joseph Beuys, el arte es una herramienta de pensamiento crítico. Williams nos ilumina con una guía sobre la escritura de arte contemporáneo.

 

Williams cita, por último, la frase comúnmente atribuida a Andy Warhol No prestes atención a lo que escriben sobre ti. Mídelo en pulgadas (16). Un comentario fascinante, aunque lleno de soberbia y devastador para cualquiera que escriba sobre arte. Con esta sentencia, Warhol daba importancia a tener publicidad a cualquier precio, pero lo que se dice sobre el arte y cómo se dice,  bien sabe Williams (y sabía Warhol con su talento para el marketing), importa.

 

Cualquiera puede aprender a escribir de manera competente sobre arte

Para Williams, cualquiera puede aprender a escribir sobre arte como puede aprender a dibujar. Ambos procesos requieren de práctica. Comprender el proceso de escritura para comprender el arte; aprender cómo trabajan los artistas, cómo se ve el arte; mantener un lenguaje variado y sencillo, utilizar la imaginación y pensar sobre el arte por uno mismo; llevar la curiosidad más allá, aprender todo lo que se pueda y escribir sobre lo que sabes. Estos son los consejos con los que Williams cierra esta Introducción.

 

 

Luis San Sebastián

Luis San Sebastián (Salamanca, 1987) es un artista, comisario y gestor cultural graduado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca. También posee el título de Máster en Arte Contemporáneo por la Universidad de Vigo. Su obra ha sido destacada en numerosos certámenes, de los que cabe resaltar un Primer Premio en el Certamen de Jóvenes Creadores Fundación Gaceta, otro primer puesto en la modalidad de pintura del XVII Certamen Jóvenes Creadores del Ayuntamiento de Salamanca y un Segundo Premio en la II Edición Villalart, convocada por la Fundación Villalar de Castilla y León.

Notas al pie:

(1) John Ruskin (1819 – 1900), considerado el mayor crítico de arte de la Inglaterra decimonónica, fue un escritor y filósofo cuya influencia estética contribuyó al revival neogótico en su país. Fue un autor polémico que buscó promover un cambio social y cultural a través de ensayos de las más variadas temáticas, de los que cabe destacar Modern Painters(1843), un alegato en defensa de la obra del pintor William Turner. 

(2) WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art,  Thames & Hudson, 2014, p. 8.

(3). Instinctively we know there is no formula to any kind of writing, so How to Write about Contemporary Art seems at first an impossible book-title. WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art, Thames & Hudson, 2014, p. 9.

(4). Ibíd. Good art-writers break conventions, hold a few sacrosanct, innovate their own. P. 9.

(5). Every role in the expanding art universe (artist, curator, gallerist, museum director, blogger, editor, student, publicist, collector, educator, adviser, investor, intern, critic, press officer, university lecturer) demands its own class of art-copy. A worldwide virtual audience now absorbs art primarily through on-screen text-and-image, and artworks created by the youngest generation of post- structuralist, post-postmodern, post-medium, post-Fordist, post-critique artists require decoding even for specialists”. WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art, Thames & Hudson, 2014, p. 9.

(6). As the readership swells and the need for communicative art-writing skyrockets, we notice that—although some art-texts are well-informed, imaginatively written, and genuinely illuminating—much contemporary art-writing remains barely comprehensible. WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art,  Thames & Hudson, 2014, p. 10.

(7). Odds are these struggling authors have been tossed into the art-writing deep-end without any help in navigating their difficult task: translating visual experience into written language. Make no mistake: for most newcomers, that job does not come easy. WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art,  Thames & Hudson, 2014, p. 10.

(8). In my opinion, contrary to popular belief most indecipherable art-speak is not written for the purpose of pulling the wool over non-cognoscenti’s eyes. […] The cause of much bad art-writing is not so much pretentiousness, as is commonly suspected, but a lack of training. WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art,  Thames & Hudson, 2014, p. 10.

(9)Writing well about art is an intensely skilled job, yet even top art-writers’ salaries pale next to successful artists’ and dealers’. […] If there’s one single best reason to learn to write well about art, it’s because good art deserves it. And sharp art-writing can make art-viewing all the better.WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art, Thames & Hudson, 2014, p. 10.

(10). https://www.artforum.com/print/201303/contemporary-curating-39386

(11). The professionalization of the art world could hardly leave its writers and critics behind.” WILLIAMS, Gilda, How to write about contemporary art,  Thames & Hudson, 2014, p. 14.

(12). Ibíd. p.14.

(13). Ibíd. p. 15.

(14). Ibíd. p. 16.

(15). Ibíd p. 16.

(16). Moreover, I have come to the conclusion that, weirdly enough, much contemporary art-writing is probably not actually meant to be read—much less scruti- nized—at all, but fulfills mostly ritualistic purposes. Ibíd. p. 17.

Relacionado

Un repaso a la historia del arte gráfico contemporáneo en América Latina y el Caribe

Dentro del universo gráfico latinoamericano han sobresalido agrupaciones de gran transcendencia. Estas líneas pretenden sumergirnos en este tema mediante la recopilación de talleres y artistas que nos harán viajar a través del tiempo y del espacio por el continente americano.

La obra serigráfica de Eusebio Sempere: el introductor de la serigrafía en España

A través de este artículo nos adentraremos en la obra de uno de los pioneros del arte de la serigrafía en España: el alicantino Eusebio Sempere, a quien debemos la introducción de la serigrafía en España en los años 60 del pasado siglo XX.